Fotografía: Diego Sánchez
Gervasio Sánchez
«La mirada honesta»
Gervasio Sánchez es una de las voces más sólidas, coherentes y comprometidas del fotoperiodismo contemporáneo en España. Con más de cuatro décadas de trayectoria, ha dedicado su carrera a documentar los conflictos armados y, sobre todo, sus consecuencias humanas, poniendo el foco no en la acción bélica, sino en las víctimas, los supervivientes y las heridas que perduran mucho después de que cesen los combates.
Licenciado en Periodismo, comenzó su carrera en América Latina en los años 80, cubriendo conflictos en países como El Salvador, Nicaragua o Guatemala. Posteriormente, su trabajo se centró en escenarios clave de la historia reciente, como las guerras de los Balcanes, especialmente en Bosnia y Sarajevo, donde desarrolló algunos de sus proyectos más conocidos. A lo largo de su carrera también ha trabajado en Oriente Medio, África y Asia, siempre con una mirada profundamente ética y humanista.
Uno de los rasgos distintivos de su trabajo es el seguimiento a largo plazo de las personas que fotografía. Sánchez no se limita a capturar un instante: vuelve años después, reconstruye historias y muestra la evolución de quienes han sufrido la violencia. Este enfoque ha dado lugar a proyectos de gran impacto, como los dedicados a las víctimas de minas antipersona, donde denuncia de forma constante las consecuencias devastadoras de estos artefactos.
POR Mayte Muro
FOTOGRAFÍA Gervasio Sánchez
Su obra también ha tomado forma en numerosos libros que son hoy referencia dentro del fotoperiodismo. Entre ellos destacan “Vidas minadas”, un proyecto profundamente conmovedor en el que sigue durante años la vida de personas mutiladas por minas antipersona en distintos países; “El cerco de Sarajevo”, donde documenta el asedio de la ciudad con una mirada íntima y persistente; o “Desaparecidos”, una investigación visual sobre la memoria, la ausencia y la búsqueda de justicia en diferentes contextos de violencia. En todos ellos se percibe una constante: la voluntad de dignificar a las víctimas y de convertir la fotografía en una herramienta de memoria.
Además de su trabajo editorial, sus exposiciones han recorrido museos y centros culturales de todo el mundo, consolidando su figura como un autor que trasciende la inmediatez informativa para construir relatos duraderos. Su fotografía, además de informar, interpela, incomoda y obliga a mirar de frente realidades que a menudo preferimos ignorar.
Su trabajo ha sido reconocido con algunos de los galardones más importantes del periodismo y la fotografía en España, entre ellos el Premio Nacional de Fotografía en 2009, el Premio Ortega y Gasset y dos veces el Premio Rey de España de Periodismo, entre otros. Pero más allá de los premios, destaca su firme compromiso con la verdad, la memoria y la dignidad de las personas retratadas.
Gervasio Sánchez representa una forma de entender el periodismo como servicio público, como herramienta de denuncia y como ejercicio de responsabilidad moral. Su mirada, siempre respetuosa y profundamente humana, nos obliga a enfrentarnos a realidades incómodas y a no olvidar a quienes suelen quedar fuera del foco mediático.
Hoy tenemos la oportunidad de conversar con él, de profundizar en su trayectoria, en su forma de mirar y en las historias que ha contado —y que aún quedan por contar—.
Mariatu Kamara, de 15 años, sufrió en 1999 la amputación de las dos manos en la guerra de Sierra Leona. Fue una práctica habitual. – Freetown (Sierra Leona), enero de 2001.